Oscuridad

Oscuridad

Ellos están aquí, puedo percibir su presencia. Han llegado de las tinieblas para saciarse de nosotros los humanos. Quieren poseer nuestras almas, nuestras mentes y nuestros cuerpos. Quieren hacer de este mundo un lugar oscuro y sangriento...He avisado a los demás, pero no me hacen caso, no me creen. Dicen que son locuras mías como siempre han dicho, pero lo cierto es que ésta no es una locura mía. Es una realidad Sé que están aquí, cerca, muy cerca.

Ellos son el demonio en persona, presiento cómo sus pasos se acercan, sus pisadas son fuertes y las puedo oír perfectamente, cada paso es un paso más cercano y más peligroso. Tengo el pulso acelerado, el miedo se va evaporando de mí, de mi cuerpo y de mi ser.

Me esconda donde me esconda sé que me encontraran y que encontraran a todo aquel que se encuentren a su paso. Atacan en la oscuridad, durante la noche cuando todos están durmiendo.

Huelen la carne humana, la saborean y la consumen...

De nuevo oigo las pisadas, fuertes y de paso ligero. No hay salida para mí ni para nadie. No me han querido creer y ahora ya es demasiado tarde para hacer nada; salvo huir si es que hay salida.

Me han atado a una silla de fuerza, convencidos de mi propia locura, pero no entienden, no me escuchan y los demonios se acercan y están abriendo la puerta blindada de mi habitación...

Oigo risas, unas risas maléficas detrás de la puerta intentando abrirla. Risas diabólicas que percibo terriblemente en mis oídos. Están abriendo la puerta, la abren y al final los veo.

No hay salida, no hay grito que me sirva o que valga para avisar... ¿a quien? Estoy sola con el mismísimo diablo en persona.